En situaciones de crisis económica, ya sea de particulares o empresas, el concurso de acreedores se convierte en una herramienta imprescindible para resolver ordenadamente la situación. La pronta reacción y previsión de la estrategia determinará el éxito y resultado del concurso.

Por su parte, la Ley de Segunda Oportunidad brinda mecanismos por los cuales puede lograrse evitar una situación de insolvencia indefinida, pero requiere conocimientos especializados sin los que no se obtendrán los resultados deseados.

Nuestro equipo, integrado por abogados, economistas y auditores de cuentas podrá proporcionarle las mejores vías para salvar su patrimonio, negocio o empresa.